• Santiago Horror

Deodato Holocaust

El año pasado, en el marco de la segunda edición de Santiago Horror se exhibió por primera vez en la región chilena Deodato Holocaust, el primer documental a fondo sobre el maestro del cine italiano. Deodato podrá vivir bajo la sombra de la emblemática y aun controversial Cannibal Holocaust, pero gracias al trabajo del director brasileño Felipe Guerra es que podemos adentrarnos en la obra de un realizador que también se ha lucido en otros géneros como el terror, el poliziesco y el de aventura. Conversamos con Guerra sobre la forma de afrontar proyectos documentales con bajo presupuesto y sobre la importancia de los festivales de género en el continente. Pasen y lean.

¿Cómo es que nace la idea de hacer Deodato Holocaust?


“Cannibal Holocaust” es una de mis películas favoritas, pero siempre me gustaron otras obras de Deodato, como Un Delitto Poco Comune e I Predatori di Atlantide, aunque me tomó años descubrir que eran todas del mismo director. Conocí a Ruggero en persona cuando yo vivía en São Paulo y el fue a participar en una retrospectiva de su trabajo. Hablamos mucho y quedó impresionado con lo mucho que sabía sobre sus películas. Luego nos encontramos en otros festivales, y cuando supe que estaría en el Festival Fantaspoa en 2017, estrenando su primer largometraje en más de 20 años (“Balad of Blood”), sugerí grabar las entrevistas para un documental sobre él. Deodato se estaba sintiendo un poco olvidado por sus fans y estaba cerca de cumplir 80 años, por eso amó la distinción y el honor. Yo ya había estrenado, unos años antes, otro documental llamado FantastiCozzi, también construido en torno a conversaciones con el director italiano de fantasía y ciencia ficción Luigi Cozzi, y la película tuvo una hermosa carrera en festivales internacionales. Sabía que en el caso de Deodato las repercusiones serían aún mayores por su fama (o por su mala fama).

Fuiste capaz de armar todo un documental en base a pocas horas de entrevista, eso demuestra que cuando se tiene una idea es cosa de buscar la forma de concretarla,

¿cómo fue el proceso para llegar a un largometraje?


Siempre he sido partidario del cine independiente y sin recursos. Durante años participé en festivales como Fantaspoa con una cámara mini-DV en la mano, hablando y entrevistando a directores como Stuart Gordon y Richard Stanley sobre sus películas y carreras. Algunos de estos videos los publiqué en YouTube, otros los estoy guardando para algún proyecto futuro. Creo que los cineastas independientes deberían aprovechar mejor esta oportunidad que brindan los festivales de cine, de dar acceso a directores que a menudo están muy dispuestos a hablar y contar sus historias. ¡Es la forma más fácil y barata de hacer una película con una persona famosa! Cuando rodé Deodato Holocaust ya había hecho FantastiCozzi, así que ya tenía una base de qué hacer y qué no hacer. En el caso del documental sobre Luigi Cozzi, hablamos tanto de todo que después fue muy difícil editar el material para una película de 80 minutos. Entonces, al hablar con Deodato, ya lo tenía todo muy bien definido en mi cabeza. Por supuesto, ambos fueron documentales creados en la edición, porque yo dependía de lo que me decían estos directores, y después mezclándolo todo con fotos e imágenes de las películas, más una amplia investigación, sucedió la magia. Deodato Holocaust fue mucho más fácil de editar que FantastiCozzi porque logré concentrarme en los temas que realmente importaban, aunque Ruggero contó muchas historias geniales que desafortunadamente no se utilizaron en la versión final de la película.

¿Cómo fue tu relación con Ruggero Deodato durante el rodaje y los meses posteriores? ¿Supiste si lo pudo ver y qué le pareció?

Ruggero y yo tuvimos una relación de amor y odio mientras filmamos las entrevistas. Esto sucedió en tres filmaciones diarias de dos horas cada una. Como había hablado antes con Deodato y sabía que no le gustaba hablar de algunos temas más polémicos, dejé las preguntas “difíciles” para el último día. Así que en los dos primeros días hablamos de sus películas, a él le encantó porque yo realmente conozco sus películas al revés y hacia adelante, y comentaba las obras con mucho cariño. Luego, desarmado por las sospechas, el comenzó a hablar con mucha libertad. El último día, cuando comencé a hacer las delicadas preguntas sobre violencia y misoginia, fue como si Ruggero ya supiera hacia dónde se dirigía la conversación. Luego inició un largo discurso sobre las polémicas de su carrera, donde incluso habló de las muertes reales de animales, tema que yo ni siquiera pretendía abordar porque ha sido suficientemente debatido. Al darse cuenta de que había abierto su corazón on camera, Deodato se enfureció: “¡Al final me hiciste hablar de todo lo que no quería!” Y dejé esta línea en la película porque era muy divertida. Poco después, comenzó a discutir con la directora de fotografía, que era vegetariana, hasta el punto de que se enojó, se arrancó el micrófono y abandonó la entrevista. Afortunadamente, esto sucedió cuando ya teníamos todo el material necesario; si fuera la primera noche, estaría perdido. Y esa misma noche todos nos reconciliamos y nos reímos mucho de lo que pasó, pero él ya no quiso grabar nada. La fuga de Deodato me dejó sin conclusión para el documental. Así que decidí rendir homenaje a Cannibal Holocaust y usar las imágenes con él peleando y dejando la toma enfurecido, ¡como si el director hubiera matado a los documentalistas de Deodato Holocaust al final de todo! Apliqué efectos a lo largo del documental para que pareciera un found footage hecho con escenas encontradas años después, lo que me ayudó a disfrazar algunos problemas técnicos con la captura de sonido e imagen. Fue muy divertido, pero no sabía cuál sería la reacción de Ruggero. Entonces, en 2019, debutamos Deodato Holocaust en el Festival Fantaspoa y el director fue invitado a ver la película de primera mano junto con el público. Estaba aterrorizado porque pensé que estaría furioso con la escena final y entablaría una demanda contra nosotros. Para mi sorpresa, al final de la película Ruggero me abrazó y me dijo: “¡Eres un genio! ¡Ahora mi reputación de malo aumentará aún más!”. Entonces sí, no solo vio el documental en el estreno, además le gustó mucho la película. Deodato es una persona algo difícil, pero pareció realmente conmovido por el tributo. Ya no tenemos mucho contacto, pero de vez en cuando me envía un mensaje en Facebook preguntando “qué pasa con el hermoso documental sobre mí”.

Tu película y su entrevistado causan inmediato interés en los aficionados a este tipo de cine, ¿qué tan importantes son los festivales para dar a conocer una obra como la tuya?